lunes 2 de noviembre de 2009

DECLARACIONES EXCLUSIVAS DE ROSSI:

El renunciante Intendente,que se mostró sumamente huidizo y se negó a dar explicación alguna de su huída abrupta del cargo que ocupaba, sólo se confió a su camarero preferido de un café de Las Lomitas,a quien le confesó, mientras sus lágrimas diluían el Chivas 12, que cometió un error imperdonable que lo llevó a la ruina política. Dijo textualmente; "Cómo se me ocurrió a mi involucrarme con la scomunica, el jettatore mayor, el fúlmine de Lomas, llevarlo a todos los actos para que estuviera a mi lado, hasta incluirlo en la lista de concejales, sabiendo la fama de yeta tan bien ganada que tiene." Ya que el camarero que nos trajo estas revelaciones es una persona que goza de nuestra confianza, debemos dar crédito a sus palabras, aunque nos sorprende los ribetes supersticiosos del ex intendente y nos sume en la perplejidad por que no sabemos a quien se esta refiriendo, aunque nos abocaremos a la tarea de dilucidar el enigma.
 

EL SINDICATO MUNICIPAL ENVIA UN ULTIMATUM AMENAZANTE AL EPIGONO DE ROSSI:

En las "altas esferas" del Municipalato se suscitó una corriente de temor e inquietud ante el ultimatum enviado por el Secretario General del SMTLZ al recientemente devenido Intendente. Fuentes confiables nos comentaron que han amenazado a Insaurralde con una conferencia de prensa del Secretario General en la que afirmaría que el nuevo Intendente  va a desarrollar unas gestión muy superior a la de Rossi y que el Gremio lo va a apoyar a pleno en estos dos años y tambien para la reelección en el 2011. La cúpula del gobierno municipal ya ha empezado frenéticas negociaciones con la cúpula sindical para sortear estas amenazas,que se pueden convertir en un salvavidas de plomo para la incipiente gestión.
 

domingo 1 de noviembre de 2009

CONFIRMADO!!! EL SINDICATO DE MUNICIPALES ES MUFA



Creer o reventar. Las leyendas lomences acerca de un maleficio que acompaña a nuestro queridisimo Sec General Aldo Castro se han hecho realidad. Los comentarios recojuidos por algunos compañeros afirman que la caida del intendente Rossi se produjo minutos despues de la declaracion de la conduccion del gremio de que la gestion de Rossi estaba fortalecida, se desplomo como un bolido y promete no quedar ahi la cosa.
Ya por las calles de lomas de zamora los vecinos asustados han convocado a un "Comite en contra de la mala onda" para protegerce de este manto de desdicha que se ha posado sobre nuestra comuna.
Algunos recomiendan tocarce el huevo o la teta izquierda a la sola mencion de "Aldo", otros cuelgan ajos y santos suplicando proteccion.
Un experto en Fen shui se ofrecio para restablecer la circulacion energetica del sindicato y el omite en contra de la mala onda ha convocado a concurso para exorcistas y mano santas para hacer una limpia.

Un museo de grandes novedades



No hay mucho que agregar.
Este es el final de una triste gestión, que termina del mismo modo en que se caracterizo, huyendo entre gallos y media noche, como lo hacen quienes tienen algo que esconder (no creo que sea por vergüenza o culpa por que eso es propio de quienes todavía tienen algo de moral), sin siquiera dar explicaciones, argumentando problemas personales¿?.  De todos modos antes de salir por la ventana de atrás, no nos olvidemos su obra culmine en la gestión que fue plagar de insultos y amenazas a los compañeros del Foro Hídrico de Lomas de Zamora.
Ahora... sus "cuestiones personales" nos influyeron durante 6 años, así que por lo visto no han sido tan personales entonces. En todo caso quedamos a merced de nuestra imaginación, cavilando sobre traiciones palaciegas y secretos de ultratumba.
Lo que sigue, no nos trae ningún registro de esperanza, pues EL, el nuevo funcionario intendente Martín Insaurralde ha sido el "puño de hierro" de Rossi y los municipales sabemos muy bien, como sigue esta lamentable historia. Y conocemos muy bien a sus alguaciles, que distan mucho de Heidy, Hansel y Gretell y Caperucita Roja.
Se hablo de "recambio generacional", una frase muy de moda últimamente. Lo que pareciera que no comprenden aquellos quienes esgrimen dicha frase, es que un recambio generacional no es más de lo mismo, con una juventud que representa la misma temática politiquera. Si, son jóvenes, pero la edad es lo único joven que tienen, por que son la continuidad de la misma cultura política; se visten como los políticos tradicionales, hablan como ellos, dicen las mismas fantochadas que nadie mas cree y aspiran a los mismos objetivos.
No se preocupen la historia siempre esta en marcha y el recambio viene llegando pero no es de la mano ni de estos jóvenes que vendieron su alma al mejor postor y ya nada nuevo tienen para ofrecernos. Lo sentimos mucho por ellos.
Cuando aparezca una nueva generación, nos vamos a dar cuenta por su extraño aire extranjero en la política tradicional, no van a tener nada que los relacione a ese mundo que muere y ya nada va a ser igual.

Y no podemos dejar de contestar los dichos del nuevo funcionario intendente:
No Martín, lo que ustedes hacen no es política, lo que ustedes hacen es otra cosa, lo que ustedes hacen es dinamitar el futuro y volver a lomas un lugar inhabitable, ustedes son como la langosta que arrasa todo a su paso en su voracidad, y mucho menos política bien entendida. Y si nos equivocamos que los acontecimientos futuros lo demuestren, el tiempo sera nuestro testigo.
Y si Rossi tiene una deuda... con la justicia social!! Es un prófugo de la justicia social... y tendrá que comparecer ante su propia conciencia tarde o temprano.

domingo 25 de octubre de 2009

Palabras violentas

Milagos Sala
por Luis Bruschtein

Los movimientos sociales fueron surgiendo en los espacios que los partidos políticos no podían ocupar, a veces por su especificidad, a veces por incapacidad. Por una u otra razón, la llegada de los movimientos sociales al escenario de la política fue un aporte enriquecedor. Así fue con los organismos de derechos humanos, con las radios comunitarias o las fábricas recuperadas, con los movimientos de género o con los piqueteros.

Así como los movimientos de derechos humanos prendieron una luz civilizatoria donde la civilización había descendido al infierno, los movimientos piqueteros brillaron también con esa luz, pero en aquellos territorios donde las instituciones de la civilización se habían retirado. Ambos aportaron el pulso de la condición humana, el rechazo a deshumanizarse, incluso cuando la mayoría de la sociedad había decretado ese camino, el de “por algo habrá sido” o “somos derechos y humanos” de los ’70 o del éxito individual y el egoísmo de los ’90.

La legitimidad de esos movimientos ya está escrita en sus historias y orígenes y los diferencia de los sellos de montaje oportunista o de los grupúsculos de laboratorio. Son agrupaciones que se manejan en un tema específico con el que entretejen y generan políticas. Su llegada al campo de la política fue recibida con aplausos, que en realidad ocultaban sorpresa y desconcierto. En función de sus temas, los movimientos intervinieron necesariamente en política, no como partido político, pero sí en la disputa por espacios y reivindicaciones. Entonces los aplausos se parcializaron: sólo aplaudían los que estaban de acuerdo con ellos y el desconcierto se fue transformando en inquietud.

Con el proceso de polarización cada vez más acentuado, los movimientos sociales pasaron a convertirse en blanco fácil de un debate que discurre por los laterales y evita discutir lo central, porque el único tema que realmente importa es la división entre oficialismo y oposición. En la última semana, los movimientos sociales parecen haberse convertido en uno de esos blancos laterales. En pocos días hubo una denuncia por supuesto clientelismo en el comedor Los Pibes de La Boca, se produjo el incidente con el hijo de Emilio Pérsico y el escrache al senador Gerardo Morales.

Ninguna de las tres situaciones planteadas como fueron planteadas pueden ser defendibles. Tampoco puede defenderse el hecho de que sean planteadas así para deslegitimar un actor en la política que ha demostrado en los últimos años más legitimidad que quienes lo quieren deslegitimar. Es lo mismo que hablar contra la política y los políticos en general. Que son ladrones y vagos, que montan sus fortunas sobre las necesidades de la gente, el discurso demagógico y oportunista de la antipolítica.

A Milagro Sala, la dirigente de la organización Túpac Amaru, a quien Morales acusó por su escrache, se la ha presentado como “jefa mafiosa” y hasta como “drogadicta”. El enojo de Morales contra los piqueteros no fue el mismo que contra los ruralistas que sí golpearon y escracharon a Agustín Rossi en Santa Fe. En ese caso, se quiso y se pudo diferenciar a los participantes en ese ataque de sus dirigentes y hasta de sus organizaciones. El mismo Rossi tuvo ese gesto. La Mesa de Enlace –conformada por organizaciones de propietarios y patrones– nunca fue interpelada por esos hechos y siguió siendo una interlocutora legítima. Y visualizada desde ese lado como su antorcha civilizatoria frente a la barbarie oficial. Ningún medio habló de los discursos violentos de De Angelis ni de la violencia en los cortes de ruta.

Pero además, Morales involucró expresamente a Milagro Sala, aun cuando otra agrupación de campesinos jujeños, llamada Libertad, reivindicó el escrache. El detenido pertenece a esa agrupación de pueblos originarios que ya lo había escrachado en marzo en Purmamarca, según ellos porque Morales “está en contra de la tenencia de la tierra por parte de las comunidades aborígenes”.

Pero los piqueteros no son ruralistas paquetes. Con ellos se aplica otra mirada, radicalmente distinta, clasista y discriminatoria. Los piqueteros son “esencialmente” corruptos porque están ordenados en función de un clientelismo indigno. Hubo una frase, un chiste durante la semana, por parte de Elisa Carrió, verdaderamente patética: “Si se aplica la asignación para la niñez que plantea el Gobierno, vamos a ver a chiquitos de tres años en las marchas por un choripán”. Carrió quizá no sea consciente del desprecio profundo que encierra esa frase. La gente pobre se vende por un choripán, está obligada a venderse porque es pobre y además se vende por poca cosa por la misma razón, hay que rescatarlos de esa indignidad y convertirlos en clase media. La misma clase media que al principio ocultó su sorpresa con aplausos ahora repite ese comentario. Pensar de otra manera implica ser cómplice de la “corrupción indigna” de los movimientos piqueteros. Es decir, no se puede pensar bien de los pobres o, en el mejor de los casos, hay que pensar que los pobres no pueden pensar. En la clase media no se puede respetar a la gente que se organiza para avanzar, a menos que sean patrones o propietarios, que en ese caso tienen derecho insultar y llevarse por delante a todo el mundo.

Esa es la mirada hacia los piqueteros por parte de un sector de la clase media. Como no son clase media, son diferentes, son indignos. ¿Quién los va a rescatar de esa indignidad? Las únicas herramientas que los piqueteros tuvieron para combatir el tráfico de droga en sus barrios, para organizarse para conseguir luz o alcantarillas, para hacer o arreglar escuelas, han sido esas organizaciones a las que ahora se pretende demonizar con la excusa de salvarlos para convertirlos en clase media. No importa en esa discusión si es mejor la asignación para los niños que propone Carrió o la que propone el Gobierno. Y para el caso de su legitimidad, tampoco hace diferencia si unas organizaciones son oficialistas u otras son opositoras. Lo que importa es que las asignaciones lleguen a los niños y que los piqueteros no necesitan que nadie les enseñe dignidad.

Hubo otra mención de Carrió sobre la ley que permitirá obtener el ADN de una persona, de la misma manera que se obtienen las huellas digitales. Carrió denunció al Gobierno por impulsar esa ley nada más que por su pelea contra Clarín y la señora Ernestina de Noble, que mantiene un diferendo con las Abuelas de Plaza de Mayo a raíz de sus dos hijos adoptados. “El único objetivo es la señora de Noble”, lanzó con un desprecio que le salió del alma, pero ocultó que esa ley es impulsada por las organizaciones de derechos humanos para lograr la restitución de la identidad a 400 chicos que fueron apropiados por la dictadura. Quizá no lo pensó así, pero si existe alguna intención detrás de estas declaraciones, tan frívolas y al mismo tiempo tan violentas, ésta sería la de deslegitimar a otro de los movimientos sociales, en este caso a los organismos de derechos humanos, en su guerra feroz contra el oficialismo.

El debate entre oficialismo y oposición no puede llegar a un nivel de canibalismo e irracionalidad que atropelle todo, caiga quien caiga, sin importar el esfuerzo, el dolor y los sacrificios que una comunidad puso en la construcción de estas organizaciones. Los movimientos sociales no son empresas ni tienen fines de lucro y surgieron representando los mejores pertrechos morales de una sociedad que la única respuesta que les daba era represión o exclusión. En su momento eran el buen camino por el que nadie quería caminar.

Los mismos dirigentes de la oposición han advertido, a partir del escrache a Morales, sobre la creación de un clima de violencia del que ellos no serían parte. No pueden medir el grado de violencia que han tenido sus expresiones en relación con estos movimientos sociales y contra las personas que los integran o los respetan. Los periodistas trabajamos con palabras, sabemos la violencia que pueden tener, igual que la injusticia o las mentiras. Y no hay en este momento una causa tan terrible que las justifique solamente por una discusión entre oposición y oficialismo.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-134034-2009-10-24.html

sábado 24 de octubre de 2009

Delegados

Ver nota en www.pagina12.com.ar

Por Alfredo Zaiat

El conflicto de Kraft o, en una definición más específica dada por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en un reportaje publicado en este diario, la decisión de la empresa de tomarse "una revancha con trabajadores", facilita un mejor entendimiento de los factores que intervienen en el proceso dinámico de la distribución del ingreso. En estos días en que el poder dominante se ha apropiado del espacio de debate sobre la pobreza y el reparto de la riqueza, cuando son la principal fuente de naturalización y consolidación de un importante núcleo de excluidos, precisar la tensión de origen colabora en su comprensión. Las expresiones de una necesaria disputa para mejorar la distribución del ingreso se reflejan en:

- La vitalidad de la actividad gremial, que incomoda a empresas y a ciertas burocracias sindicales.

- Las discusiones para aumentar el salario real, resistidas por las patronales e impulsadas a lo largo de este año por el Ministerio de Trabajo.

- Las luchas por mejorar las condiciones laborales y materiales de los trabajadores, que molestan al establishment, incluyendo al mediático.

La negación o el desprecio a esas manifestaciones fundamentales desenmascaran cínicos discursos de preocupación por la situación socioeconómica, que terminan siendo una expresión de la hipocresía de los verdaderos fabricantes de pobres. La intervención del Estado a través de iniciativas tributarias y de asignación del gasto son muy relevantes para definir la tendencia en el reparto de la riqueza. Pero la imprescindible interpelación sobre ese accionar no debe ocultar que el factor esencial de esa tensión se encuentra en la relación que mantiene el capital y el trabajo. En esa instancia aparece el debate sobre el tipo de organización gremial, la calidad de la representación de los trabajadores a través de delegados, la intensidad de las negociaciones salariales y la constante suba de precios de los alimentos producidos por empresas con posición dominante que contabilizan tasas de ganancias extraordinarias.

El desarrollo histórico del capitalismo muestra que las organizaciones sindicales son la herramienta principal para tratar de compensar la desigual relación con el capital. Esas luchas lideradas por los trabajadores tuvieron como meta mejorar sus propias condiciones de existencia. Pero, al mismo tiempo, transformaron en forma positiva al conjunto de la sociedad porque la hicieron más equitativa. La corriente conservadora decreta, en base al supuesto de las condiciones de competitividad que exige la economía global, la necesidad de anular el conflicto apelando a la primacía, incluso moral, de lo individual frente a lo colectivo. En ese discurso, el sindicalismo reivindicativo de Moyano (CGT) y de Yasky (CTA), y aún más el de base, no tiene sentido ni debería existir. Pero el conflicto social no desaparece por el deseo del empresariado, más bien su existencia expresa la energía de actores sociales para, entre otras cuestiones, generar las condiciones para disminuir la pobreza.

En la investigación La distribución del ingreso en la Argentina y sus condicionantes estructurales, Eduardo Basualdo explica que debido a la recuperación que registró el salario real y la ocupación durante los últimos años, las condiciones de vida de la clase trabajadora para el año 2007 son mejores que durante la crisis de 2001 e incluso que antes de ella, pero su participación en el valor agregado (en la distribución del ingreso) es menor, porque el PBI creció más que la masa salarial. Afirma entonces que "se puede decir que el capital está en mejores condiciones que antes debido a que se apropió a través de sus ganancias de una porción mayor del valor agregado generado anualmente, registrándose una participación creciente del mismo en el ingreso". Ese comportamiento paradójico requiere de un abordaje más riguroso que la declamación indignada por la cantidad de pobres o la polémica sobre los índices del Indec. Los trabajadores fueron despojados de conquistas históricas durante décadas pasadas, y algunas de ellas pudieron recuperarse en los últimos años, aunque en forma muy lenta. Esto fue así por un contexto complicado por la fragmentación del mercado sociolaboral: empleos en blanco, en negro, tercerizados, desocupados, subocupados, pobres e indigentes. En ese panorama irrumpe la mayor presencia en el espacio público –no tanto en la vida interna de las empresas– de comisiones de delegados gremiales.

La escasa actuación de delegados en los ámbitos laborales, por la propia restricción de anquilosadas estructuras sindicales y también por la prohibición que establecen muchas compañías, debilita los canales de expresión y reclamos de los trabajadores. Basualdo señala que el país se encuentra en emergencia sindical por su bajo nivel de sindicalización y las pocas comisiones internas. La tasa de sindicalización de los trabajadores se ubica entre el 20 y el 25 por ciento del total de ocupados, la mitad de la existente en 1954. Y sólo el 12 por ciento de las empresas tienen por lo menos un delegado. Basualdo detalla que el proceso se agudiza y deviene como un fenómeno estructural por la existencia de una burocracia sindical preocupada por consolidar sus privilegios y que, a su vez, tiende a agravar la caída de la sindicalización porque los trabajadores son profundamente escépticos, con razón, respecto a la posibilidad de avanzar con esos dirigentes. "Se trata de un fenómeno de gran importancia estructural porque implica mantener una inédita desigualdad entre el capital y el trabajo, donde este último no tiene posibilidades de actuar en defensa de sus intereses en los lugares de trabajo", destaca Basualdo. Para agregar que "al reducirse la desocupación, la única vía para mejorar la participación de los trabajadores en el ingreso es el incremento del salario real por encima de la productividad del trabajo, para lo cual las negociaciones tienen que realizarse con algún grado de equivalencia entre las partes".

La presencia de delegados en los lugares de trabajo es resistida por las empresas. Sus representantes más conservadores los definían en la década del setenta como la "guerrilla industrial" (Ricardo Balbín) que había que combatir o advertían sobre los "soviet en las fábricas" (Alvaro Alsogaray). Hoy, a casi veinte años de la caída del Muro de Berlín, la definición es más general: "ultraizquierdista". Un repaso histórico indica que a partir de mediados de la década del cuarenta, con el ascenso del movimiento peronista, las organizaciones sindicales desarrollaron una política activa de inserción en los establecimientos. Esta fuerte presencia en los lugares de trabajo constituyó una característica excepcional de la Argentina en la región. Las comisiones internas y cuerpos de delgados se consolidaron como un importante vehículo para defender los derechos laborales en los espacios concretos de trabajo. Los delegados servían también como canal de transmisión entre los intereses de los trabajadores y los dirigentes sindicales.

En el documento Dilemas y conflictos en torno a la representación directa en el lugar de trabajo, elaborado por el Observatorio del Derecho Social de la CTA, se destaca que esos representantes directos posibilitaron un fortalecimiento de las organizaciones sindicales. También ocuparon "una creciente importancia en la definición de las características del proceso productivo, actuando como una valla para los intentos patronales de profundizar la explotación laboral por vía de un incremento en la intensidad del trabajo". Por ejemplo, en el conflicto que existe en estos días en la compañía que los desconoce bajo el lema "Hacemos tu día delicioso".

azaiat@pagina12.com.ar

martes 20 de octubre de 2009

Sabe por qué defiendo a Maradona? por personas como Ud

martes 20 de octubre de 2009

"¿SABE POR QUÉ DEFIENDO A MARADONA? POR PERSONAS COMO UD."

En "La Venganza" de anoche mismo, Alejandro Dolina, ante el mensaje de una oyente, se expidió con vehemencia sobre el Maradonagate. Transcribo:

"Una oyente dice: 'Estimado Dolina, ¿ya no defiende más a Maradona? ¿O acaso ya no hay ningún Sargento Cruz? Vea: Ud. ayudó a alimentar al monstruo que tan bien nos hace quedar ante la prensa mundial. Cordialmente. Ingrid Hammer'.

Mi respuesta es SÍ. Yo he resuelto -después de un extravío- bancar a Maradona en esto. ¿Sabe por qué? Por personas como usted. La indignación burguesa que sucedió al exabrupto de Maradona fue totalmente patética y asqueante. Un mundo totalmente hipócrita, el mundo de la radio, donde se escucha eso mismo que Diego dijo bajo emoción violenta, pero libreteado (y en la televisión ni hablemos), ese mundo se indignó. Esos tipos se indignaron. Y esa indignación burguesa me hace ponerme inmediatamente en la vereda de enfrente.

Y lo que un tipo dijo, obnubilado por el momento, por la emoción, por su propia historia, y por su propia condición, después fue repetido ad nauseam por todos los noticieros, con subrayados, subtitulados, duplicaciones, ampliaciones y circulación por Internet, por tipos que no estaban ni obnubilados, ni en estado de emoción violenta, ni perturbados por ninguna cosa, sino que lo planearon diecinueve mil veces. Esos tipos ahora se ponen en la superioridad moral de preguntarme a mí si lo defiendo a Maradona. Bueno, sí, lo defiendo. Si es contra ustedes, lo defiendo. Lo defiendo totalmente.

Y eso de "que tan bien nos hace quedar ante la prensa mundial"... ¡Cipayos provincianos que quieren quedar bien con sus supuestos amos europeos! ¡Yo no tengo ningún interés en quedar bien ante la prensa mundial! ¡No es ésa nuestra obligación! ¿Qué tenemos que quedar bien ante nadie? ¿Ante quiénes? ¿Ante gobiernos que aniquilan a sus enemigos? ¿Ante quién tenemos que quedar bien? ¿Dónde esta la Fiscalía del Universo? ¿Dónde está la reserva moral de la Humanidad? ¿En Estados Unidos? ¿En Europa? ¡Déjeme que me muera de risa, Ingrid Hammer!

Y otra cosa: muchas veces, pero muchas, en los medios se dicen cosas muy interesantes. Yo he escuchado casi revelaciones, a veces, dichas por tipos a los que yo admiro mucho. A veces son intelectuales, como, no sé, el finado Casullo, o Dubati, o José Pablo Feinmann, tipos que realmente tienen un pensamiento interesante. Otras veces son artistas, o incluso locutores, del calibre de Larrea, o de Carrizo, tipos que por ahí dicen cosas que te hacen decir "pero mirá que bien pensó éste". Bueno, a esos NUNCA, nunca los vi duplicados en los noticieros, con subtitulados y subrayados. No los vi nunca porque a esta gente no le interesa el pensamiento ni la inteligencia, le interesa la BASURA. Y entonces Maradona dice esto y ellos lo repiten ciento diez mil veces. Eso es un asco.

Así que ¿a qué jugamos? ¿Qué es esto? ¿Qué es esto de indignarse, de enojarse y de sorprenderse? Lo dice un Senador de la Nación, y es un piola. Lo dice Maradona, y aparece todo el racismo, todo el desprecio por los pobres, aparecen los de siempre, los muchachos de siempre, a indignarse: ¡oh, la cultura! ¡Nuestro embajador! ¿Qué embajador? Es Diego Maradona, viejo. Los que tienen que ser cultos son ustedes, no él. Él tiene que dirigir la Selección de Fútbol, y si lo eligieron a él, bueno, es ése, y no Pancho Ibáñez.

Así que sí, lo defiendo a Maradona. Ante usted lo voy a defender siempre".


http://notevayasestupida.blogspot.com/2009/10/sabe-por-que-defiendo-maradona-por.html

monica@loquesomos.org

http://profesor-daniel-alberto-chiarenza.blogspot.com/